Age of Empires: de tirar dados a dar clicks

Age of Empires
Age of Empires: Definitive Edition aunque fresco, es un bello viaje a la nostalgia y a tiempos más sencillos; tanto así que nos recuerda formas más viejas de jugar, como tirar dados alrededor de una mesa.

Desde que tengo memoria he jugado en PC –sin afán de olvidar a mis amadas consolas– y es prácticamente imposible hablar de los videojuegos en dicha plataforma sin mencionar una leyenda que todos tocamos alguna vez: Age of Empires. Ese mítico juego del que intercambiábamos secretos y cheats durante los descansos de la escuela, con el fin de tener la mejor resistencia en nuestro próximo enfrentamiento.

Cuando llegó –a mitad de la década de los años 90– Age of Empires se convirtió rápidamente en un icono de los videojuegos, gracias a la simplicidad de sus mecánicas: tomaba poco tiempo aprender cómo seleccionar a un grupo de aldeanos para ordenarlos y qué se podía hacer con ellos. En complemento a dicha facilidad para aprender, también era proporcional el reto para dominar las batallas.

Sin embargo al poder probarlo de nuevo, no pude evitar pensar en ciertas similitudes con otro juego que llegó un par de años antes que el AoE original, sólo que este es uno de los juegos de mesa que cada vez se adoptan en más reuniones como un básico: Settlers of Catan, que fue creado en 1995 por Klaus Teuber. En él, los jugadores toman el papel de colonos de diferentes reinos, todos con el objetivo de dominar la recién descubierta isla de Catan.

Si vamos a los principios de ambos, las mecánicas base son iguales: reúne recursos, construye ciudades y domina el terreno de los contrincantes. Estos recursos pueden ser madera, comida, oro y piedra en AoE. Los cuales son muy cercanos a los de Catan, solo que en este son representados por tarjetas de madera, ovejas, trigo, arcilla y piedra. Estos recursos son la base de los juegos, y con ellos podremos construir o mejorar todo lo que nos ofrecen. 

Lógicamente cada juego se lleva a cabo de una forma diferente, Age of Empires: Definitive Edition (AoE:DE) emplea la inteligencia artificial que fue mejorada de su versión original. Especialmente en el cálculo de caminos a seguir por parte de las unidades, antes era común que los aldeanos se quedaran atrapados entre edificios que habían construido y ahora siempre quedan fuera, listos para recibir otra orden y que los mandes a recoger recursos para seguir construyendo. Catan por el otro lado, hace uso de dados, tarjetas y un tablero con formas hexagonales. Esos hexágonos son las tierras, cada tierra tiene un número encima y da recursos a todos los jugadores que la toquen con uno de sus pueblos o ciudades. cuando en el tiro de dados sale el número que tiene sobre la tierra.

If ain’t broke, don’t fix it!

El punto más fuerte de Age of Empires, como explicaba anteriormente, siempre ha sido su forma tan simple de jugarse: das click a los aldeanos, los mandas a trabajar y en menos de lo que te das cuenta, ya estás construyendo una muralla, formando un ejército y atacando otros imperios.

Ese principio básico no ha sido alterado, pero en un nivel más profundo se añadieron varios cambios que lo convierten en una experiencia más agradable o más competitiva –depende de cómo te guste jugar–. La mayor adición, es el botón más útil que un juego de estrategia puede tener: el botón para encontrar a los aldeanos flojos, cosa de la que el primer juego carecía y que, posteriormente, fuera añadido en su secuela.También tenemos la nueva función de hacer zoom out en el mapa, que aunque podría parecer algo tonto, sí trae un nuevo nivel de juego a la mesa, pues podemos tener muchos más elementos en pantalla y dominar un mayor terreno, precisamente porque también se extendió el límite de población a 250 unidades por jugador, sobre el original de 50. Entre eso y balanceo de unidades e imperios hacen que lo que jugaste hace años se sienta completamente nuevo.

La diferencia principal entre los dos juegos es que pese a que ambos son de estrategia, Age of Empires: Definitive Edition es un juego en tiempo real y Catan es un juego por turnos. Sin embargo, tiene una cualidad muy diferente a todos los otros juegos de mesa: todos los jugadores pueden participar en todo momento ¿cómo? Lo primero que cada jugador debe hacer en su turno, es tirar los dos dados a la vez y dependiendo el número en el que cae, es el terreno que da recursos a todos los jugadores que tengan un pueblo o ciudad tocando ese hexágono. Ahora, aún cuando el único que puede construir es el jugador en turno, todos pueden ofrecer recursos para negociar con ese jugador para poder construir cosas en el turno propio. Muy parecido al sistema de ofrenda de AoE:DE donde puedes ofrecer recursos y formar alianzas con otros jugadores para llevar a tu civilización a la victoria.

Así como AoE tiene el lado profundo de las estadísticas en las unidades, que es lo que le da esa complejidad de juego que lo mantiene interesante; Catan tiene su lado con números y probabilidades, ya que al ser dos dados comunes de 6 lados, nuestros números posibles se vuelven limitados. Siguiendo un poco de probabilidad, los números más raros son el 2 y 12, mientras que el más común es el 7. Y ese 7 es el número mágico de Catan, ya que cada que cae en los dados, el jugador que lo tiró puede mover una pieza especial que es la de los ladrones que bloquean tierras para que no den recursos cuando salga ese número y permiten robar un recurso de un jugador que esté tocando esa tierra. Pero no sólo eso, el 7 tiene algo más peligroso para todos los jugadores, el poder perder la mitad de tus recursos en mano si tienes más de 7 tarjetas en mano. Lo cual te obliga como jugador a estar construyendo, no almacenar recursos y lo más importante, comerciar.

¿Comerciar? Yo lo que quiero es pelear

Todos sabemos que para ganar una partida de AoE basta con destruir los demás imperios, pero tiene un modo de juego en el que se puede fijar una meta en puntos y el primer jugador en alcanzarla gana, la victoria en Catan es parecida a este último modo. Ya que se le otorga la corona al primer jugador que llega a 10 puntos, y estos se consiguen construyendo pueblos que valen uno, mejorándolos a ciudades que valen dos y dan el doble de recursos –crecer pueblos a ciudades, es lo más cercano a avanzar de edad y desarrollar nuevas tecnologías dentro de AoE– suena muy tranquilo hasta el momento, pero hay otras dos formas de obtener puntos, que es lo que lo vuelve algo “arruina amistades”: son dos tarjetas que se pueden robar de un jugador a otro. Estas son: “la cadena más larga de caminos” y “el ejército más grande” que valen dos puntos cada una. Esto le da otro giro al juego, ya que se convierte en una carrera por construir el imperio más grande y próspero, básicamente es como ganar una partida de AoE construyendo una maravilla y defendiéndola hasta el final.

Y sí, existen ejércitos y soldados, solo que dentro de Catan funcionan diferente que en Age of Empires, ya que aquí son tarjetas que sirven para mover la pieza de los ladrones y sumar soldados para hacer el ejército más grande. Para aquellos sedientos de combate, sin duda AoE:DE hace un mejor trabajo cubriendo esa parte.

Age of Empires

¡Y por Dios! Un punto que me agradó de esta versión definitiva, es que por fin se pueden construir las granjas alrededor del granero sin que queden espacios en blanco. Lo que no es muy claro a la hora de construir, es que los edificios una vez construidos, quedan en un espacio diferente a la imagen que da de preview. Pero eventualmente uno mide ese espacio porque al avanzar en las edades los edificios van creciendo y lo llenan.

Lo que más destaca de esta nueva versión de Age of Empires dentro del trabajo que se le dio son sus gráficos, que dejaron de ser imágenes planas de no más de 200 pixeles de alto y que ahora se transforman en carismáticos modelos 3D. Sí, los modelos de los personajes podrían ser algo simples en los estándares actuales, pero hay que tomar en cuenta la decisión de mantener el estilo y los colores, que es bien acertada porque le da una vista nueva, sin alterar a lo que ya estamos acostumbrados. Por otro lado, los edificios y fondos se ven maravillosos, en especial las animaciones cuando son destruidos.

Pero…

Lamentablemente, esta edición no añadió más civilizaciones o campañas como la versión HD de Age of Empires II en sus DLC, pero el actualizar las que ya estaban es trabajo suficiente teniendo esta nueva versión como base para expandir más adelante. Y hay reportes de errores, si su computadora tiene un procesador AMD puede que tengan unos cuantos problemas para jugar, afortunadamente lo disfruté en un i7 y no tuve problema para jugarlo.

Para Catan, tristemente el prejuicio más grande que sufre, es que es comparado erróneamente con juegos como Risk o Monopoly, creyendo que son juegos que se llevan toda una noche en una partida. Pues no, Catan es un juego con partidas que pueden llevar un máximo de hora y media, dejándote con esa sensación de querer construir algo más, convirtiéndolo en un juego perfecto para armar “Noches de Catan” donde juegas varias partidas.

Sin duda Catan es la mejor forma de llevar un juego de mesa, a un grupo de personas que nunca habían disfrutado una noche de sentarse alrededor de una mesa, tirar dados y robar tarjetas. Igualmente Age of Empires sigue siendo con esta nueva versión, una gran forma de acercar a los videojuegos a alguien que no había tenido el gusto de poder disfrutarlos y todo un viaje de vuelta a los 90.

Música, jugar, hacer videos y animar sprites.

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