Google va a vigilar (más) los contenidos de YouTube

pewdiepie
Porque ya no quieren perder anunciantes por los escándalos de PewDiePie y Logan Paul.

YouTube es, para toda una generación, el espacio de confianza para consumir contenidos audiovisuales. Ha sustituido, en diversas regiones, el rol de la televisión. Sus creadores de contenido son las nuevas estrellas mediáticas. Google y YouTube se apoyan en ellas para hacer de este portal un negocio multimillonario, del cual populares youtubers obtienen en ciertos casos un jugosa tajada.

Para que dicha estructura funcione, por supuesto, es necesario contar con una amplia cartera de anunciantes. Es natural que las marcas busquen los contenidos más adecuados para promocionarse, de modo que no admiten ligar sus productos a cualquier material. En algunas cosas, de acuerdo con personal de Google, han rechazado vincularse con producciones relacionadas a los videojuegos debido a la toxicidad no de los clips, sino de sus comentarios. Es por ello que han modificado una y otra vez los parámetros de monetización buscando generar los contenidos más amigables, a veces con el descontento de ciertos productores que ven reducidas sus oportunidades de negocio.

Sin embargo, este cuidado y curaduría pueden fallar. Hace apenas un par de semanas Logan Paul, uno de los creadores de contenido más populares en la plataforma, se vio envuelto en una polémica que trascendió al portal. Primero por haber visitado el bosque de Aokigahara en Japón, lugar conocido por su alta tasa de suicidios, y presentar el cadáver de un hombre muerto. En segundo orden, por dedicarse a molestar a los ciudadanos de país de forma irresponsable e irrespetuosa en opinión de diversos usuarios. Y si lo anterior no bastara, el video donde se disculpa fue monetizado.

YouTube, al principio, tardó en dar una postura clara en torno a la situación. Esto dio pie a especulaciones respecto a que Logan Paul resultaría impune debido a que es una personalidad popular y, por ello, genera mucho dinero al portal. Otros usuarios apuntaron que, por faltas menores, sus canales fueron severamente afectados. Al final del día, la plataforma decidió retirar la monetización al YouTuber y suspender sus proyectos en YouTube Red.

El gaming no se salva

Los videojuegos son parte crucial del éxito de YouTube. De hecho, en algún punto la mayoría de sus estrellas han transmitido clips jugando algún título. El sueco Felix Kjellberg, mejor conocido como PewDiePie, durante mucho tiempo fue la personalidad más importante del portal. El motivo de su éxito fue la manera en que transmitía al público sus particulares sesiones de juego. Eso sí, el youtuber escandinavo también tuvo sus momentos de polémica.

En una época donde el respeto a las minorías es básicamente la norma, PewDiePie ha recibido quejas por los constantes chistes racistas durante sus transmisiones. A ello hay que sumar bromas antisemitas y su constante afección a ser parte del drama que rodea las vidas de los diversos youtuber. Con todo lo anterior, Kjellberg perdió un jugoso lucrativo contrato con Walt Disney Studios, compañía perteneciente al imperio Disney. Todo para que, al final, se disculpara declarando que es un idiota.

A esto hay que sumar otros escándalos que han rodeado la escena de los creadores de contenido en YouTube dedicados a los videojuegos.  En julio de 2016, los populares TmarTn y ProSyndicate fueron descubiertos como parte de una trama de apuestas en torno a Counter Strike: GO. A esto hay que sumar las posturas en redes sociales que otro YouTuber dedicado al gaming, Jon “Jontron” Jafari asumió para emitir opiniones abiertamente racistas.

Como mencionamos antes, para diversos anunciantes los contenidos de videojuegos no son un espacio adecuado para exponer su marca. Las compañías, de entrada, consideran ampliamente tóxicos comentarios sexistas, clasistas y principalmente racistas que pueden encontrarse en dichos clips. Si a esto sumamos que los creadores incurren en acciones polémicas, es claro que se vuelva peculiarmente complejo generar ganancias a partir de dichos videos.

Una situación que, por supuesto, no le conviene a YouTube.

Papá Google estará al pendiente

Google, más que YouTube, estará a cargo de vigilar con mayor severidad el contenido. Principalmente en los canales más populares, integrados en un paquete conocido como Google Preferred. ¿De qué se trata? Simple: una selección de los canales más populares dirigidos a un público que va de los 18 a los 34 años. Por supuesto, contenidos relacionados al gaming son parte de esta curaduría.

El objetivo de seleccionar los canales más populares entre un público definido no es otro que presentarlos con mayor facilidad ante los anunciantes para vender oportunidades publicitarias. Es claro que, como parte de estos contenidos, se encuentran canales como los de PewDiePie y Logan Paul. Los escándalos ya descritos golpean de manera directa la confianza de las marcas, por lo que no es de sorprender que la compañía madre del portal de videos tome cartas en el asunto al ver sus dividendos financieros en riesgo.

La polémica está asegurada

Este tipo de medidas, por supuesto, han golpeado a los generadores de contenido. Temas considerados como violentos o polémicos son más difíciles de monetizar. YouTubers dedicados a juegos para audiencia madura, como los de la serie Call of Duty, han visto cómo sus ganancias se reducen. Con una mayor vigilancia por parte de Google, es probable que sea aún más complicado obtener ganancias dado que la decisión se encuentra, principalmente, en manos de los anunciantes.

YouTube está en todo su derecho de cuidar sus beneficios monetarios y construir un ecosistema sano en su plataforma. El problema, como siempre, es cuando estas medidas limitan las oportunidades de expresión y negocio para los creadores de contenido. Será una disputa cuyo final está lejos de terminar. Sin embargo, se alimentan principalmente con decisiones imprudentes de algunos y no tanto de la censura.

Fuente: Financial Post | Vía: Games Industry

(Features Editor)

El periodismo es mi vida, los videojuegos mi vicio y el combate mi sustento. Me dedico a contar historias y a construir un retrato de la realidad. A veces le grito leperadas a hombres musculosos en mallas.

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