Life is Strange: Una reacción en cadena de emociones

Life is Strange
Hace cinco años nos adentramos por primera vez a los misterios de Arcadia Bay.

Crecer no es fácil; es un proceso lleno de incertidumbre en el cual pareciera que la vida nos pone a prueba día a día, convirtiendo a nuestra capacidad de elegir en la única forma de afrontarla. Una buena calificación, un aumento, una ruptura amorosa, todas son consecuencias de elecciones que tomamos previamente y cada una generará una reacción en cadena de la cual surgirán nuevas situaciones.

Pero, ¿qué pasaría si tuviéramos la capacidad de volver al pasado y cambiarlo todo? ¿Qué impacto tendrían nuestras acciones tanto en nosotros como en nuestro entorno? Bajo estas interrogantes surge Life is Strange, juego desarrollado por DONTNOD Entertainment y que el pasado 30 de enero cumplió cinco años del lanzamiento de su primer capítulo, un aniversario que no quisimos que pasara desapercibido.

Life is Strange es uno de esos juegos que dejan una huella imborrable a todo aquel que lo juega. Es una aventura llena de misterio que nos habla de amistad, viajes en el tiempo, desastres naturales, drogas y bullying. Todo contado a través de una gran narrativa con personajes entrañables, colocándonos en situaciones tan emotivas capaces de conmovernos hasta las lágrimas y en otras tan tensas que nos pondrán entre la espada y la pared.

Su formato episódico hace que el juego se sienta como una serie de televisión, pues deja los momentos más impactantes para el final de cada uno de los cinco episodios, provocando que nos quedemos asimilando y reflexionando sobre lo que acabamos de presenciar.

Time to change time

Life is Strange

Max Caulfield es una chica de 18 años que vuelve a Arcadia Bay, su ciudad natal, para estudiar fotografía en la prestigiosa Academia Blackwell. El retorno de Max a Arcadia Bay no es fácil, pues rápidamente se da cuenta que la ciudad y las personas no son las mismas que cuando se fue. Tras presenciar un asesinato dentro del instituto, Max descubre que tiene la habilidad de retroceder el tiempo, hecho que marcaría el inicio de una aventura mágica; una que nos llega directamente a los sentimientos.

Life is Strange combina de gran manera una serie de elementos que crean un sube y baja de emociones. Y es que el juego nos pone en situaciones cotidianas en las que es fácil vernos reflejados, ya sea por lo que estamos pasando en ese momento de nuestra vida, o por algo que vivimos hace ya tiempo; como el reencuentro con una vieja amistad, la pérdida de un ser querido o la desconfianza en nosotros mismos.

Todo en Arcadia Bay está diseñado para sumergirte completamente en ella; puedes entablar conversaciones con personajes secundarios para conocerlos más a fondo e interactuar con los elementos de cada escenario para entender mejor el contexto de lo que está ocurriendo. Y qué decir del soundtrack, los temas de Foals, Bright Eyes, Alt-J y Syd Matters (entre otros) refuerzan el sentimiento de nostalgia y melancolía en los momentos precisos.

I’m so glad you’re my partner in crime

Life is Strange

Ya he mencionado anteriormente los principales temas que aborda el juego, sin embargo, hay uno que destaca sobre todos los demás: La amistad. Tras su regreso a Arcadia Bay, Max se reencuentra con Chloe, su mejor amiga de la infancia. Pasaron muchos años desde la última vez que se vieron, cada una tomó su propio camino y llevaron vidas completamente distintas; a pesar de eso, cuando vuelven a estar juntas es como si el tiempo no hubiera pasado y siguieran siendo aquellas niñas de trece años jugando a ser piratas por toda la ciudad.

Life is Strange es esa aventura con tu mejor amiga, tu partner in crime. Esa persona con la que harías todo tipo de locuras para sentirte vivo, esa persona por la que serías capaz de hacer cualquier cosa con tal de que sea feliz. El lazo que une a Max y a Chloe es muy fuerte, uno que va más allá del tiempo y del espacio. La vida se encargó de reunirlas para atravesar una tormenta juntas; pero no tienen miedo, pues se tienen la una a la otra.

Welcome to the real world

La vida es extraña, y la gran lección que nos da Life is Strange es que no podemos controlarla. Bien dicen que lo único constante en la vida son los cambios, y es verdad, pues cada acción tendrá sus respectivas consecuencias. Sin embargo, hay cosas que simplemente están destinadas a ser, y será nuestra elección el cómo vamos a afrontarlas. Así que sólo queda relajarse y disfrutar el viaje.

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