La escena competitiva de League of Legends se tambalea en Latinoamérica

League of Legends
La decisión de unificar las dos regiones latinoamericanas deja muchas dudas en la comunidad.

El pasado miércoles 30 de mayo; Riot Games tomó por sorpresa a toda la comunidad de Latinoamérica comunicando a través de su página oficialla fusión de la liga Latinoamericana Norte (LLN) y la Copa Latinoamericana Sur (CLS), basada en Santiago de Chile.

Pero, ¿por qué esta decisión causó un encarnizado debate y está envuelta en polémica?

Siendo en su mayoría mal recibida esta noticia, los miembros de las comunidades implicadas en la fusión no hicieron esperar sus opiniones respecto a este sorpresivo movimiento. Dejando claro su desdén por unificar ambas escenas competitivas y mudar el centro logístico hasta Chile.

Para entender bien el enorme peso detrás de esta atrevida decisión, hay que “empaparse” un poco del panorama actual del juego a nivel competitivo. Durante años League of Legends (LOL) había reinado como el juego más popular en el mundo (hasta la llegada de Fornite, la joya de Epic Games, por lo menos en cuanto a espectadores de Twitch) teniendo como mayor logro la masificación del sistema de juego competitivo. Pues, aunque ya existían otros juegos con torneos mundiales y campeonatos regionales, ninguno había logrado el alcance desorbitado que Riot Games desplegó, lo que marcó un antes y un después para los denominados esports; un catálogo selecto de juegos que exigía a los jugadores habilidades y conocimientos tan perfeccionados, que verlos desempeñándose se convirtió en un espectáculo digno de admirar.

League of Legends

Fueron rotos récords de audiencia apenas comparables con deportes de talla mundial como el campeonato mundial de futbol o los juegos olímpicos. Lo que tomó por sorpresa no sólo a los jugadores de LOL, sino también a compañías, medios de comunicación y empresarios dispuestos a invertir en los nuevos medios de entretenimiento, al verlo como una apuesta favorable en el futuro de la industria.

El intento de crecimiento de las regiones emergentes

Sin embargo, como era de esperarse por el ejemplo histórico, al popularizarse el juego y llevarse a nuevas fronteras, lejos del origen; el crecimiento en las regiones fue disparejo y el nivel que presentaban los jugadores de cada zona era directamente proporcional al tiempo que se llevaba jugando en sus respectivos países. Por lo que las denominadas regiones emergentes (las últimas en conocer el juego e implementar un sistema competitivo) se quedaron rezagadas y no representaban competencia para sus rivales de otras regiones con mayor experiencia.

Tal fue el caso de regiones como Latinoamérica, que a pesar de recibir gratamente el juego, no representaba un peligro para sus competidores más añejos como los pertenecientes a comunidades como la europea, el sudeste asiático e incluso la norteamericana. Por lo que se tuvieron que implementar múltiples estrategias para elevar el nivel competitivo en la región. Una de estas medidas fue segmentar a Latinoamérica en dos: Latinoamérica Norte (que involucraba México y países centroamericanos) y Latinoamérica Sur (que abarcaba la totalidad de su región). Esto con la finalidad de que equipos aparentemente dominantes, no instauraran un aplastante control sobre equipos novatos y así, permitir el crecimiento progresivo de cada región en el ámbito competitivo. Estrategia que en palabras del mismo corporativo de Riot Games “¡funcionó!” Pero no a la velocidad deseada.

League of Legends Trofeo LLN

Esta fue la principal razón detrás de la hoy polémica decisión de unificar las regiones. Ahora que el nivel de juego ha crecido, y cada región tiene equipos bien consolidados en la escena; pretenden unificar el sistema de liga para que nuevamente se impulse el nivel de juego enfrentando a los mejores equipos de cada región en un único certamen competitivo.

Dudas y conflictos de la unificación

Pero parece que varios detalles fueron pasados por alto cuando se decidió tan arriesgado movimiento. En primera instancia se abre la pregunta más obvia: ¿no era esto precisamente lo que se quería evitar desde un inicio? Que unos pocos equipos fuertes dominaran aplastantemente la región haciendo aún más difícil que las nuevas agrupaciones puedan tener una oportunidad de crecer y convertirse en los futuros rivales a vencer.

En segundo lugar, la logística detrás de los eventos de talla internacional como las sedes donde se disputarán las finales regionales, pueden volverse altamente conflictivas. Ya que a diferencia de otras comunidades internacionales como la europea; en Latinoamérica no existen las llamadas fronteras libres. Por lo que el desplazamiento de los equipos (y los propios espectadores que deseen asistir para apoyar a su favorito) será problemático, frustrante e incluso puede llegar a jugar en contra del interés en la comunidad. Sólo imagina que eres un aficionado guatemalteco apasionado de League of Legends, y el equipo que has seguido desde hace años, finalmente logra colarse a las finales, que para tu desgracia ya no se llevaran a cabo en México, país vecino (por decir un ejemplo); sino en Colombia o quizás Brasil.

Otro factor que parece haberse escapado del radar de los directivos y que muy posiblemente afectará de manera negativa la unificación de las regiones, es la ahora también necesaria fusión del equipo de cobertura de cada región. Personas detrás de todo el contenido que los jugadores admiran y se han hecho fans como: casters, creadores de contenido y analistas, ahora deberán trabajar en conjunto (los que mantengan su empleo) y con la necesidad de agradar a un público nuevo de una manera forzada más que natural.

League of Legends Casters LAN

Sin mencionar el más pequeño e insignificante detalle: las comunidades de cada región. Si algo nos ha demostrado la historia es que faltarle el respeto a tu comunidad y tomar decisiones radicales sobre el juego que aman, puede resultar muy peligroso para cualquier compañía, sin importar lo grande que esta sea. Hasta el momento las quejas no se han hecho esperar y miles de jugadores han plasmado ya su inconformidad con este movimiento de unificación, a través de los foros, páginas y medios de su preferencia. Exponiendo desde razones muy bien fundamentadas, como el caso del rose que muchos equipos competitivos en LAN llevaban a cabo en conjunto con equipos de la liga norteamericana, hasta el ya clásico “hate” completamente irracional que nunca falta, , como el rechazo entre ambas comunidades a convivir como una sola. Reacciones naturales que pasan cuando se cambia el más mínimo detalle de una obra popular.

¿Una decisión necesaria?

Por ahora, no nos queda más que esperar; pues la decisión ya ha sido tomada, y aunque genera desconfianza a lo largo de toda la comunidad latinoamericana, Riot Games ha demostrado acertar en múltiples ocasiones a pesar de la resistencia y el miedo que los cambios provocan en su comunidad. Sólo por mencionar un ejemplo, los jugadores enloquecieron al enterarse de la desaparición del sistema de runas y la unificación de las maestrías. Algo que hoy en día es visto por todos como un movimiento altamente beneficioso para la experiencia de juego y la curva de aprendizaje.

Finalmente, y en palabras de un apasionado jugador, que ha invertido miles de horas al juego y al seguimiento de la escena competitiva (no sólo de mi región), confío en la hasta ahora acertada dirección que ha tenido Riot Games y esperaré a que despejen las diversas dudas sobre esta unificación de regiones antes de volcar mi odio anticipadamente. A veces a nosotros también se nos olvida que todos (incluyendo los directivos de la empresa) deseamos lo mejor para el próspero crecimiento del ambiente competitivo.

¿Quién sabe? Este podría ser el día que más tarde llevó al primer equipo latinoamericano a convertirse en el próximo campeón del mundo.

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