[ M# Picks ] Los enemigos más terroríficos de los videojuegos

Enemigos
Sólo un puñado de adversarios nos han obligado a permanecer despiertos en medio de la oscuridad.

Pese a la cantidad de enemigos terroríficos que podemos encontrar en el mundo de los videojuegos, hay sólo unos cuantos que marcaron nuestras peores pesadillas de por vida. Desde monstruos genéticamente alterados, hasta entidades de otra dimensión y asesinos seriales; cada uno de ellos es una representación de nuestros miedos más profundos.

Es más, la sensación de terror generada por estos adversarios, va más allá de su forma física. Un par de acordes de sus propios temas musicales, bastan para hacernos perder la calma. Por ello es que en este listado te dejamos con aquellos seres que, con tan sólo mencionar su nombre, nos ponen los pelos de punta.

Lorenzo – Haunting Ground | Fernando

Haunting Ground es una sólida experiencia de survival horror que al poco tiempo de su estreno se volvió de culto para los amantes del sub-género. Pese a que su lanzamiento en 2005 se vio opacado por el éxito de Resident Evil 4 (del mismo año), actualmente permanece como una joya de la librería de Capcom.

En él, vivimos la travesía de Fiona y su fiel can Hewie para escapar de un castillo abandonado. La trama involucra tanto a conspiraciones con entidades cósmicas, el horror gótico y la alquimia. Y como otros ejemplos del género, los enemigos que nos persiguen constantemente están a la orden del día.

De entre todos ellos destaca Lorenzo, un gentil joven que aparentemente es un aliado más en nuestro intento de fuga. Sin embargo, con el tiempo más secretos se van revelando acerca de su pasado, su persona y sus verdaderas intenciones. A pesar de que él no es físicamente imponente, su carisma y manipuladora mente son suficientes para que yo estuviese en alerta durante toda la partida.

Al terminar el juego, me di cuenta que los peores monstruos son aquellos que disfrazados de ovejas, ocultan los más perversos motivos.

Regeneradores – Resident Evil 4 | Aldo

La serie de Resident Evil está llena de numerosas criaturas, varias bastante icónicas. No obstante, uno de los que más me ha dejado una fuerte impresión fueron los Regeneradores que aparecen hacia el final de Resident Evil 4. Estás criaturas solo se encuentran en la isla, el tercer y último acto del juego. La primera vez que los encuentras, lo mejor que puedes hacer es correr, cada vez que les vuelas una extremidad, simplemente le vuelve a crecer. Avanzan lentamente y tienen ataques fuertes, no te dejarán en paz.

Los Regeneradores tienen su propio tema musical cada vez que hay uno en la sección en la que entras. Eventualmente encuentras un visor termal con el que puedes observar los puntos débiles que impiden la regeneración y finalmente matarlos, la variante de los Iron Maiden son mas resistentes. Si bien se terminan volviendo otro enemigo al cual matar, la primera impresión es bastante tensa y no dejan de ser una amenaza significante en el juego.

Los bebés – Dante’s Inferno | @Diego

Aunque a se le considere a Dante’s Inferno como una copia de God of War, se tiene que admitir que el ahora extinto estudio Visceral Games le puso un esfuerzo considerable al arte, a los escenarios y al diseño de enemigos del juego para entregar momentos cargados de incomodidad, shock e incluso, miedo, y un buen ejemplo de esto fueron los bebés, que son presentados en la primera parte del juego: El limbo.

De acuerdo con La Divina Comedia, obra literaria en la que se basa el juego, los bebés que morían antes de ser bautizados, eran condenados a vivir en el limbo debido a que no fueron purificados del pecado original. En el título son mostrados como seres deformes, además de que cuentan con largas cuchillas en lugar de brazos. La primera vez que se le hace frente a uno, puede sentirse la incomodidad gracias a cómo se mueven y sus gritos de batalla y de muerte, y si de por si pelear con uno resultaba en una situación tétrica, cuando atacan en grupo la cosa se pone aún más inquietante.

Aunque el juego tiene enemigos más impactantes a lo largo de la trama, los bebés le dan una muy buena idea a lo que el jugador se encontrara en su viaje al infierno. Y vaya que no serán cosas más agradables ni bonitas.

Nemesis – Resident Evil 3 | Víctor

Aunque el primer Resident Evil que “jugué” como tal fue la cuarta entrega, viví gran parte de los juegos anteriores como backseat gamer, y las pocas veces que llegué a tomar el control fue en Resident Evil 3, sobre todo porque mis amigos ya lo habían terminado, así que ya sabían que se echarían unas buenas risas a costa de mis sustos cuando apareciera el enemigo más temible del juego, Nemesis.

Como bien sabrán Nemesis es un ser implacable que caza a Jill a lo largo de la aventura, muchas veces llegando por sorpresa, lo cual no solo hace que este enemigo sea un maestro del jump scare sino que se convierte en un elemento de estrés constante ya que, si es tu primera vez jugando, no sabes dónde, cómo y cuándo saldrá a perseguirte.

Para los versados en los juegos de Resident Evil es bien sabido que lo mejor es guardar balas y huir, con Nemesis esto es especialmente recomendable, ya que aunque te armes de valor, lo enfrentes y lo derrotes, éste solo regresará a la vida. Con un diseño aterrador, apariciones sorpresivas y el grito de “STAAAARS”, Nemesis es de esos enemigos difíciles de olvidar.

Stalker – Dead Space 2 | Pam

Todo aquél que se haya sentado a jugar cualquier entrega de Dead Space sabrá lo complicado que es elegir sólo un enemigo de entre todo el magnífico roster. Cada una de las criaturas que se le ponen enfrente a Isaac Clarke goza de singularidad y una dosis respectiva de estrés que brindar.

Pero si he de pensar en “ese tipo” de monstruo que magnificó la palabra “jaqueca” en mi diccionario, fue sin duda el Stalker, que debutó en la segunda entrega de la serie, y que considero, merece una gran mención en este top.

En descripciones rápidas, el Stalker es un enemigo algo semejante a un Velociraptor. Suele trabajar en grupos y también suele aparentar cierta timidez que engaña al jugador en locaciones generalmente laberínticas. Su modus operandi está en ocultarse tras contenedores grandes o en la oscuridad, asomar de pronto la cabeza y finalmente correr a embestirnos cuando menos lo esperamos:

Los Stalkers no son (tan) difíciles de abatir en realidad, sólo basta con entender su comportamiento, estar atentos a los sonidos y no dejarnos intimidar por sus agudos gritos cuando los veamos correr en nuestra dirección. Una práctica complicada al inicio, pero que premia bastante a lo largo de la aventura cuando aparecen en sitios más amplios y complicados.

Dead Hand – TLOZ: Ocarina of Time | Mike

Partiendo del punto que The Legend of Zelda: Ocarina of Time es un título dirigido a todas las edades, es comprensible que prácticamente todos los enemigos que forman parte del juego estéticamente no tengan la capacidad de provocar pesadillas.

Sin embargo, sí hay una criatura que, al menos en mi niñez, logró sacarme un gran susto la primera vez que apareció en el juego. Por supuesto, me refiero a Dead Hand, ente de apariencia grotesca que bien podría haber formado parte de algún título de terror.

A quién en el equipo de desarrollo de Ocarina of Time se le habrá ocurrido la brillante idea de incluir a esta monstruosidad sin piernas, con las manos amputadas (aparentemente), manchada de sangre y con un largo cuello y una enorme mandíbula, que se desplaza hacia ti lentamente y de la forma más tétrica posible.

Dead Hand aparece sólo en dos ocasiones a lo largo del juego (la primera en Bottom of the Well y la segunda en el Shadow Temple), y aunque una vez que descubres cómo eliminarlo te das cuenta que no representa ningún reto de importancia, ese primer encuentro nunca se olvida.

Final Boss – Contra | Alfredo

En el NES tuve oportunidad de jugar algunos juegos, sobre todo cuando nos prestábamos entre amigos los cartuchos, y en una de esas llegó a mis manos Contra, disparos y enemigos por todos lados, al mas puro estilo de Rambo. Estos enemigos estaban basados en la saga de Alien, para un niño de 8 años que todavía no podía ver esas películas, se volvieron los más terroríficos, sobre todo el último nivel del juego Alien’s Lair.

Ir disparando y de repente encontrar una cabeza gigante de un Alien que avienta cosas mortales de la boca, impresiona a cualquiera, pero ahí no terminaba este nivel del terror, seguías avanzando y llegabas con el jefe final: un ente amorfo de colores, rodeado de lo que parecen ser huevos de donde salían más criaturas alienígenas; material digno para pesadillas.

La dificultad del juego, junto a estos enemigos de terror, me mantuvieron despierto por varias noches tratando de pasar el nivel y acabar con estos monstruos, el día que lo logré, también me llevé un buen regaño de mi mamá por dormirme tan tarde jugando. Hasta la fecha me acuerdo de ese nivel, su música y todo el tiempo que me tomó pasarlo.

La mujer del cuello roto – Fatal Frame II | Erick

Encontrar el balance perfecto entre la tensión atmosférica y los jumpscares no es algo sencillo; muchos títulos optan por explotar sólo uno de estos elementos para sacar hacer a sus jugadores aventar el control al piso.

Pero hay franquicias como Fatal Frame, que a lo largo de su historia han sabido balancear sus atributos, y regalarnos con ello noches en vela, disparos de adrenalina en lugares oscuros, y debates internos acerca de nuestra salud mental cada vez que escuchamos un ruido desconocido. Fatal Frame II: Crimson Butterfly permanece en mi mente con uno de los momentos más escalofriantes que he vivido con un control en las manos.

La mecánica de Fatal Frame es sencilla, pero efectiva: tus enemigos son espíritus malignos y corruptos, y tu única arma de defensa no es realmente un arma. Debes usar una antigua cámara fotográfica para exorcizar a estos espíritus antes de que destrocen tu alma. Todos ellos se mueven lentamente, amenazadores y escalofriantes, mientras efectos de sonido en crescendo especialmente diseñados para aturdirte asedian tus oídos. Es una tormenta perfecta de tensión y suspenso, donde acciones calculadas son tu mejor opción para salir con vida.

Uno de tus enemigos en la segunda entrega, Crimson Butterfly, es una chica que presuntamente, tomó su propia vida aventándose de un puente, para evitar el mismo destino de los habitantes de la aldea. Para nuestra desgracia, descubriremos que fue en vano. Normalmente, los espíritus se desvanecen entre sus ataques para desorientarte, aparecer detrás de ti, y tomarte por sorpresa. Pero esta señorita usa una táctica que, si bien no termina con tu vida, te garantizará pesadillas y flashbacks muy perturbadores. Al menos si tienes 11 años la primera vez que lo juegas.

Flood – Halo: Combat Evolved | Daniel

Adentrarse al universo de Halo: Combat Evolved era diversión pura. No había nada como combatir al Covenant con una gran variedad de armas y vehículos en escenarios sorprendentes; todo con la posibilidad de jugar acompañado gracias a su pantalla dividida. Sin embargo, en medio de esta aventura apareció otro enemigo, uno capaz de destruirlo todo: Los Flood.

Combatir floods siempre me generó una sensación de ansiedad, principalmente las vainas de infección (las “arañitas”), pues llegaban a rodearme en gran número y resultaban bastante molestas a la hora de estar enfrentando enemigos más grandes. Además de eso, eran capaces de infectar otros cuerpos, convirtiéndose así en criaturas mucho más agresivas. La forma cargadora (el “hongo”) tampoco era de mi agrado, si bien no parecían una amenaza real, al dispararle o pasar cerca explotaba y liberaba más de estos parásitos.

En general, todas las formas flood eran fáciles de matar, sin embargo, nunca me sentí cómodo al enfrentarlos debido a que se multiplicaban rápidamente y en grandes cantidades eran capaces de hacer mucho daño.

Los Iluminados – Rsident Evil 4 | Iván

Uno de los mejores juegos de survival horror es Resident Evil quien ha marcado un antes y un después en cuanto a este género. Al pensar en terror, sin duda este es uno de los primeros títulos que vienen a la mente. Tres entregas fueron suficientes para ganar la popularidad suficiente dentro de la comunidad. Y cómo no si nos dio a uno de los jefes más memorables de los videojuegos: Nemesis.

Pasaron los años y Capcom sabía que necesitaba darle un aire renovado a la franquicia, era casi inaceptable que siguieran con la misma fórmula para una cuarta entrega. Y claro que llegó con esta renovación y sorprendió a todos los fans de Resident Evil. La cámara al hombre, un nuevo motor gráfico que permitía mayor detalle a los personajes, y lo más importante, nuevos enemigos más inteligentes y mucho más ágiles que los antiguos zombies.

Estos nuevos enemigos nos encontramos con un grupo de monjes llamados Los Iluminados, quienes resguardan el castillo de Salazar. Para comenzar, la vestimenta que llevan encima se asemeja a monjes medievales, además de llevar armas y accesorios que te hacen dudar en si te acercas o no; su aspecto físico no es nada amigable, la expresión en el rostro denota más que locura y fanatismo; y por último, las frases escalofriantes con las que te reciben y que te ponen los pelos de punta, como: “Morir es vivir… Morir es vivir”, “Es hora de aplastar”. Si con esto no tiemblas de miedo, entonces eres de los que aguanta cualquier cosa.

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