Reseña | The Legend of Zelda: Link's Awakening

Link's Awakening
Nintendo nos lleva de vuelta a Koholint Island con una presentación renovada, pero el mismo encanto que convirtió a este título en un clásico.

1993. En aquel año yo era apenas un infante con tres vueltas al sol de vida, cuyo primer contacto con los videojuegos no ocurriría sino hasta un par de años después, y por ende, mi conocimiento sobre la franquicia The Legend of Zelda era totalmente nulo. Sin embargo, ése sería precisamente el año elegido por Nintendo para publicar una nueva entrega de dicha serie, misma que estaba destinada a convertirse en una de las más aclamadas y queridas por sus fans: The Legend of Zelda: Link’s Awakening.

Gracias a su peculiar historia, personajes entrañables, mecánicas sólidas y un diseño de niveles magistral, este título que originalmente estaba planeado para ser un port de A Link to the Past para Game Boy, logró cautivar a la comunidad en su momento; algo que cobra todavía más relevancia si se toma en cuenta que fue el primer juego de la serie en ser publicado en una consola portátil.

Desde aquel entonces han pasado 26 años, tiempo suficiente para que Nintendo decidiera traer ese título de vuelta en una versión retrabajada para Nintendo Switch que, tal como su trama, es un sueño hecho realidad debido a la calidad del trabajo realizado por la compañía en conjunto con Grezzo, estudio que viene a reafirmar su talento para crear remakes.

¿Quieres saber qué hay de nuevo en esta versión de Link’s Awakening y todo lo que te espera si decides jugarlo? Sigue leyendo para averiguarlo.

Bienvenido de vuelta a Koholint Island

Link's Awakening

Antes de abordar todas las diferencias que existen entre este remake y la versión original del juego, me gustaría hablar sobre aquello que se mantiene exactamente igual: Su historia.

Como ya lo mencioné anteriormente, la trama de este título es uno de sus elementos más destacados debido a que los desarrolladores decidieron alejarse de Hyrule y dejar a un lado personajes clave de la franquicia, como la princesa Zelda y Ganon. En su lugar, tomaron el riesgo de crear un escenario extraño y muy especial en el que plantean al jugador un predicamento complicado que al final deja con un sabor de boca amargo.

La premisa de Link’s Awakening es la siguiente: Todo empieza cuando Link (que navegaba sobre una balsa en el océano) se ve atrapado por una tormenta, misma que termina por hacer que su transporte se destruya y él quede a la deriva. Por fortuna, nuestro héroe termina en las costas de Koholint Island, misteriosa isla donde es encontrado por una joven llamada Marin quien decide llevarlo a su hogar y cuidar de él hasta que por fin logra despertar.

Al recobrar el conocimiento, Marin aconseja a Link ir a la playa donde fue hallado y es ahí donde, además de encontrar su espada, es visitado por un búho que le habla sobre el Wind Fish, guardián de Koholint a quien es necesario despertar de su letargo pues de lo contrario será imposible abandonar la isla; sin embargo, despertar al legendario pez no será una tarea sencilla ya que, para hacerlo, Link debe recuperar los ocho Instrumentos de las Sirenas que se encuentran ocultos dentro del mismo número de calabozos.

Es así como inicia una aventura que, conforme transcurre, te hace preguntarte si en verdad vale la pena cumplir con el objetivo final pues, en caso de hacerlo, todo ese mundo mágico en el que te encuentras, así como sus habitantes, incluyendo aquellos por lo que llegas a sentir un enorme afecto, están destinados a esfumarse y quedar como un mero recuerdo; un recuerdo agridulce.

Un verdadero mundo de ensueño

Desde que este remake de TLOZ: Link’s Awakening fue revelado por Nintendo durante uno de sus Direct, lo que de inmediato llamó la atención fue su apartado visual. Para esta ocasión se decidió implementar un estilo muy particular que hace ver al juego como un diorama, lleno de color y elementos que resultan sumamente atractivos a la vista y hacen pensar al jugador que está (valga la redundancia) jugando con un set de figuras en miniatura.

Link's Awakening

El trabajo realizado por Grezzo y Nintendo es sumamente destacado ya que no sólo lograron reimaginar de un modo sobresaliente el mundo del título y darle una apariencia en 3D; realmente fueron capaces de hacerlo sentir con vida. Cada área del mapa está llena de detalles que por más minúsculos que pudieran parecer, aportan mucho a la experiencia de juego; por ejemplo, la decoración al interior de cada casa, tienda, etc., la transparencia del agua y el hecho de que la luz sea distinta en cada zona.

En cuanto al diseño de los personajes se refiere, tanto enemigos como NPCs también fueron retrabajados de tal modo que el diseño original se mantuviera intacto, pero con la ventaja de que ahora es posible apreciar reacciones y emociones en cada uno. Quizá, el único personaje que tuvo un cambio de apariencia muy significativo fue Link pues el diseño original no se asemeja mucho al de este remake.

Otro aspecto que fue retrabajado de forma espectacular es el de la música y el sonido en general. Cada una de las melodías de esta nueva versión de Link’s Awakening fue grabado por una orquesta y el resultado no pudo ser más sobresaliente; basta con escuchar Ballad of the Wind Fish entonada por Marin y comparar el tema con su contraparte de Game Boy para darse cuenta del trabajo tan destacado que se hizo. Pero no sólo la música recibió una mejora; como ya lo mencioné, también el resto de elementos sonoros del juego tuvo un upgrade y eso puede apreciarse en todos los efectos de sonido presentes, como las pisadas de Link al caminar y la propia voz (los ruidos que hace al atacar, saltar, etc.) que se le dio al protagonista.

Mejoras más allá de lo visual y sonoro

Si hay algo que debe agradecerse de este remake, es que los desarrolladores no se conformaron con actualizar el apartado gráfico y auditivo; también realizaron ajustes a nivel gameplay que mejoran de forma sustancial la experiencia de juego en comparación al original de Game Boy.

Debido a que la antigua consola portátil de Nintendo únicamente contaba con dos botones (A y B), el sistema de equipamiento de items de Link’s Awakening resultaba un pequeño dolor de cabeza pues, además de la espada y el escudo, hay otros muchos otros items en el juego y los jugadores debían abrir constantemente el menú para cambiar una y otra vez los objetos; por fortuna, todo eso quedó en el pasado y ahora tenemos una experiencia mucho más disfrutable.

Para comenzar, el escudo está asignado al botón R y la espada al B, lo que deja libre los botones Y y X para asignar otros dos items (pala, bumerang, bombas, arco, etc.); del mismo modo, objetos de habilidad como las Pegasus Boots y el Power Bracelet no necesitan asignarse a un botón sino que ya se equipan por default al obtenerlos.

Aunado a lo anterior, otro cambio realizado en este remake que debe agradecerse, es la forma en cómo funcionan los portales mágicos ya que en el original, al ingresar en uno, estos te llevan a otro aleatorio y era necesario repetir la acción en varias ocasiones hasta que por fin eras transportado al punto que deseabas. Ahora, tú eres libre de elegir el portal al que quieras transportarte, lo que mejora mucho el ritmo de juego.

Link's Awakening

Finalmente, me gustaría hablar de Chamber Dungeon, una nueva modalidad presente en esta versión para Nintendo Switch. Básicamente, se trata de un modo que te permite crear tus propios dungeons al unir habitaciones, las cuales desbloqueas cada vez que completas un calabozo de la historia o bien, al cumplir ciertos retos o al escanear figuras amiibo de The Legend of Zelda.

Si bien no es una adición sumamente trascendental, Chamber Dungeon sí brinda algo de frescura al título pues editar tus propios calabozos puede llegar a ser bastante entretenido y, si tomamos en cuenta que finalizar la historia te llevará entre cinco y diez horas (dependiendo qué tan bien domines el juego y si decides coleccionar todo), este modo alargará tus sesiones por un poco; sin embargo, tiene un detalle importante que merece ser criticado y es el hecho de que tus niveles no pueden ser compartidos vía online como sucede en Super Mario Maker, sino que debes guardarlos en una figura amiibo y luego escanear esa figura en la consola de otra persona, lo cual a mi parecer es algo totalmente absurdo y demuestra lo mucho que Nintendo debe mejorar en el apartado online de sus títulos.

No todo es perfecto en este nuevo despertar

Antes de concluir esta reseña, es necesario hablar sobre un aspecto negativo de este remake de Link’s Awakening, el cual resulta muy notorio y termina por provocar que algo que pudo ser perfecto, se quede en la línea.

El aspecto al que me refiero es el desempeño del juego, y es que, por un motivo desconocido, cada vez que entras a un área del mapa, el framerate tiene una caída en verdad grave (baja hasta los 30 fps, siendo que corre a 60 fps la mayor parte del tiempo) y aunque esto dura sólo algunos segundos, no debería ocurrir y sí termina por afectar la experiencia de juego pues se trata de un título en el que constantemente cambias de área, así que ya imaginarás lo frustrante que puede ser.

Esperemos que Nintendo logre dar solución a este defecto en un futuro cercano mediante un parche; sería algo que agradeceríamos totalmente y harían de este remake una completa fantasía. Del mismo modo, sería genial que la compañía decida cambiar el modo en que se comparten calabozos en Changer Dungeon al permitir que los jugadores suban sus creaciones en línea para que, de ese modo, todos alrededor del mundo puedan explorar los calabozos de la comunidad.

  • Apartado visual encantador
  • Música y diseño de audio impecable
  • Mejora en el sistema de equipamiento de items
  • Inclusión del modo Chamber Dungeon
  • Controles responsivos y pulidos
  • Modo héroe desbloqueado desde un inicio
minus
  • Caídas de framerate muy notorias
  • Tus niveles creados en Chamber Dungeon no pueden compartirse en línea
  • El minijuego de la garra es traicionero
Veredicto
9.0
10
Un sueño del que no quisieras despertar

Reseña | The Legend of Zelda: Link’s Awakening

2019 sin duda quedará recordado como el año en el que vimos remakes de excelente calidad como Resident Evil 2 y Crash Team Racing Nitro-Fueled. The Legend of Zelda: Link’s Awakening es otro de ellos. Gracias al trabajo en conjunto de Nintendo y Grezzo, este clásico originalmente lanzado en Game Boy tiene una segunda vida que ofrece una experiencia maravillosa tanto a aquellos que jugaron la versión de 8-bits en su momento, como a quienes se acercan por primera vez al título.

Es cierto, este remake cuenta con algunos errores muy notorios de desempeño y carece de algunos elementos que pudieron haberlo hecho resaltar todavía más, pero en términos generales se trata de un producto espectacular, con una presentación visual encantadora y un trabajo pulido en prácticamente todos sus apartados.

Para las y los fans de la franquicia The Legend of Zelda, éste es un juego que debe estar obligatoriamente en su colección. Esperemos que Nintendo decida dar este mismo tratamiento a otras entregas de la serie (Oracle of Seasons/Ages, por favor) pues es una maravillosa forma en que historias que nos cautivaron décadas atrás se vuelvan otra vez vigentes y capturen a un público nuevo.

Amo la música, los videojuegos, comer, dormir y a Batman.

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