Reseña | Super Smash Bros. Ultimate

Super Smash Bros. Ultimate
Por su nivel de contenido, la calidad del mismo y el cuidado a los detalles por parte de los desarrolladores, es fácil considerar a ésta la entrega más ambiciosa y destacada de la serie.

¿Recuerdas la primera vez que jugaste Super Smash Bros.? Yo sí, tenía ocho años y lo hice gracias a que mi hermano y yo rentamos el cartucho de Nintendo 64 en un local de la ahora extinta cadena Bluckbuster. Recuerdo mi emoción por llegar a casa, encender la consola y disfrutar tanto como pudiera el juego lo que restaba del fin de semana. Nunca olvidaré la primera ocasión en que terminé el Classic Mode y mi reacción de sorpresa por ver esa pantalla de alerta que indicaba la aparición de un nuevo personaje, así como la efusividad provocada tras derrotarlo y poder usarlo como peleador. A partir de ese entonces, quedé enganchado del concepto y por ende, he gozado con cada una de las entregas que se han publicado con el transcurso de los años.

Ahora, a casi 20 años de esa primera experiencia, la emoción está de vuelta una vez más ya que Bandai Namco, en colaboración con el estudio Sora Ltd. (fundado por el productor y creador de la franquicia, Masahiro Sakurai) traen un nuevo integrante de esta serie crossover que, tal como lo indica en su título, bien podría considerarse como la pieza definitiva pues no sólo representa la de mayor contenido en su historia, sino que además posee un nivel sorprendente de cuidado en casi todo aspecto con lo cual los desarrolladores no sólo demuestran su amor hacia el proyecto sino por todas las franquicias que se encuentran representadas.

Por supuesto, me refiero a Super Smash Bros. Ultimate, juego con el que la franquicia debuta en Nintendo Switch, y lo hace del mejor modo posible al ofrecer una experiencia completa en la que se conjugan un roster inmenso de personajes, escenarios y canciones, la diversión característica de la serie, un gameplay refinado y mejorado respecto a las dos últimas entregas (lo cual seguro agradecerán quienes buscan una experiencia más profesional), así como una nueva aventura singleplayer que demanda decenas de horas de juego y habilidad para ser completada al 100%.

Todos (y todo) están aquí

Super Smash Bros. Ultimate

Desde que el juego fue presentado de forma concreta por Nintendo en la pasada edición de E3, el principal gancho utilizado por la compañía fue la enorme cantidad de elementos incluídos en éste. Y vaya que decidieron tirar la casa por la ventana. 74 peleadores, 103 escenarios (que se elevan a 300 si se toman en cuenta sus variantes) y cerca de 900 piezas musicales son las que los desarrolladores ofrecen de entrada; a ello, falta añadir el contenido que llegará posteriormente en forma de DLC. Esto, por sí mismo, ya es algo que vale la pena reconocer pues refleja el gran esfuerzo realizado por Sakurai y compañía para entregar a los fans algo redondo.

Pero eso es apenas la superficie, pues sólo cuando comienzan a explorarse a profundidad sus modos de juego, es que uno puede darse cuenta del cuidado que se tuvo al momento de su creación. En términos generales, son tres los modos presentes en Super Smash Bros. Ultimate: Classic Mode, Multiplayer y uno nuevo al que se bautizó como World of Light; cada uno, a pesar de ser en esencia el mismo concepto de enfrentar a un adversario o grupo de estos bajo diferentes circunstancias, ofrece algo distintivo que los hace muy disfrutables y únicos.

Comenzaré por el modo multijugador, el cual regresa con todos los elementos que han estado en las entregas anteriores; como la posibilidad de jugar todos contra todos o en equipos, hacerlo por vidas o tiempo y con ciertas reglas especiales (con o sin items, por estamina, deathmatch, etc.). Pero, aunado a esto, también se han integrado nuevas opciones para darle un giro a la experiencia y volverla más interesante; por ejemplo, ahora hay una modalidad en la que los personajes usados durante un combate ya no pueden ser elegidos en el siguiente u otra que integra una barra de poder, la cual se llena y permite usar un Final Smash menos poderoso. Otro cambio que se hizo fue que ahora debe selccionarse primero el escenario y luego a los combatientes, algo que en apariencia resulta irrelevante pero en realidad tiene la intención de añadir un elemento táctico a los combates. 

El Classic Mode también recibió ajustes que lo hacen menos monótono en comparación a ediciones pasadas; y es que, a pesar de que se mantiene la dinámica de superar cierto número de fases hasta llegar a un enemigo final, ahora éste no es el mismo todo el tiempo, sino que cambia dependiendo del personaje que hayamos elegido. ¿Recuerdas a los jefes que aparecían en The Subspace Emissary de Super Smash Bros. Brawl? Bueno, aquí también deberás enfrentar algunos como Rathalos (de Monster Hunter), Ganon (The Legend of Zelda) o al mismísimo Dracula (Castlevania). Y sí, Master y Crazy Hand también están de vuelta, y de hecho son las que aparecen con mayor frecuencia, pero es refrescante no tener que enfrentarte a ellas siempre. Otro cambio apreciable en este modo es que, según tu personaje, las condiciones de los combates pueden ser distintas; por ejemplo, al elegir a Donkey Kong tendrás a Diddy como compañero o en caso de optar por los Ice Climbers, deberás combatir a equipos de dos.

La última modalidad que falta por mencionar es World of Light, pero son tantos los elementos que pueden abarcarse sobre ésta que vale la pena analizarla por separado y de manera más profunda.

Un mundo de luz lleno de retos y estrategia

Super Smash Bros. Ultimate

La primera vez que supimos sobre esta campaña fue en un Direct enfocado a Super Smash Bros. Ultimate que Nintendo realizó a comienzos de noviembre. Al final de dicha transmisión, la compañía mostró un avance en el que se presentaba el prólogo de la campaña; sí, aquel donde vemos a todos los personajes reunidos para luego observar cómo se desvanecen uno por uno tras ser consumidos por el ataque de una poderosa entidad llamada Galeem, quien junto a su ejército de Master Hands acaba con casi todos los seres vivos, guiado por el deseo de crear un nuevo mundo.

El único personaje que logra sobrevivir a tan devastador ataque resulta ser Kirby (el hijo predilecto de Masahiro Sakurai) y es precisamente él quien deberá emprender una odisea para rescatar a cada guerrero caído; sin embargo, no será una tarea sencilla, ya que a su paso se enfrentará a clones creados a imagen y semejanza de Mario, Link y el resto, los cuales logran cobrar vida gracias a los Spirits, que no son sino las almas de aquellas criaturas que también perecieron a causa de Galeem. Es así como comienza la campaña; en un inmenso (y no exagero) mapa que deberás explorar mientras derrotas clones a tu paso y coleccionas los Spirits que les dan vida. Inicialmente, sólo tendrás control de Kirby pero a lo largo del mapa podrás sostener batallas “especiales” para devolver la vida al resto de los peleadores, quienes se unirán a tu equipo para usarlos posteriormente cuando así lo creas conveniente.

Quizá todo esto pudiera parecerte muy simple, y hasta cierto punto así es, pero lo interesante radica en el tema de los Spirits ya que cada uno posee clases y habilidades específicas que deberás emplear a tu conveniencia para superar las misiones y avanzar en tu aventura. Y es que, cada batalla que tendrás será bajo condiciones especiales que irán desde hacerlo en un escenario donde el piso te causa daño o contra un enemigo que recupera vida y además tiene el apoyo de uno o varios ayudantes. Esto puede llegar a significar un verdadero reto en algunas ocasiones (sobre todo aquellas en donde te eliminan de un solo golpe); no obstante, la mayor parte del recorrido no debería significar gran problema al usar los Spirits indicados, elevarlos constantemente de nivel y, sobre todo, llenar el árbol de habilidades que te permite mejorar algunas skills de combate.

En general, World of Light resulta ser una experiencia muy entretenida pero definitivamente pudo ser mejor ya que, pese a tener una trama, lo único que vemos de ésta es a través de escasos cutscenes al inicio y al final de la campaña. Otro aspecto que afecta en cierto modo es su duración; y es que, para descubrir el mapa en su totalidad y obtener cada item es necesario invertir decenas y decenas de horas, lo cual no sería tan abrumador y monótono si hubiera más elementos narrativos.

¿Es éste el Smash definitivo?

Super Smash Bros. Ultimate

Antes de dar mi conclusión sobre el juego, quisiera abordar el tema de su presentación, la cual es sorprendente. No hay duda en que Super Smash Bros. Ultimate es la entrega visualmente más destacada hasta la fecha y es de aplaudir el trabajo realizado por Bandai Namco y Sora Ltd. para lograr que tanto personajes como escenarios luzcan mejor que nunca; eso aplica en ambas modalidades de Switch (portátil y en televisión). Las texturas e iluminación presentan una notable mejora respecto a la entrega de Wii U y ni hablar del abismal salto que se dio respecto a la de 3DS. El apartado sonoro también es algo que todo amante de la música de videojuegos amará, no sólo por la inmensa cantidad de temas que incluye el juego, también por la opción que ofrece de crear playlists personalizadas y la posibilidad de usar la consola a modo de reproductor portátil.

Aunado a lo anterior, se encuentran las mejoras en cuanto a jugabilidad que lo vuelven un título mucho más táctico. La inclusión de un dash aéreo, el poder hacer una especie de counter al activar el escudo en el momento preciso o que al rodar demasiadas veces pierdas efectividad, son elementos que aportan gran dinamismo a los combates y lo convierten en un serio candidato para cobrar relevancia a nivel competitivo.

Con todo esto, pareciera que SSBU resulta ser un juego perfecto, pero lo cierto es que no lo es debido a ciertos fallos entre los que destaca el modo online. Es cierto, éste mejoró bastante respecto a Brawl y el de Wii U, pero todavía tiene mucho por mejorar, especialmente cuando deseas participar en combates con desconocidos ya que puedes pasar minutos sin encontrar rivales que se acoplen a las reglas que hayas establecido; por fortuna, si lo que deseas es jugar con tus amigos a distancia, esto no debería presentar ningún inconveniente a menos que alguno tenga un mal servicio de internet. Pero, admitámoslo, Smash siempre ha sido un juego para disfrutarse con un grupo de amigos reunidos en un mismo sitio y, en ese aspecto, no hay ninguna falla que deba mencionarse; al contrario, reafirma por qué es el mejor crossover de los videojuegos.

  • Sistema de combate mejorado respecto a las dos últimas entregas.
  • Grandiosa presentación visual y auditiva.
  • Gameplay dinámico y fluido que no presenta problemas.
  • Enorme roster de personajes.
  • Classic Mode menos repetitivo que en entregas pasadas.
  • Oportunidad de hacer playlists personalizadas y modo de reproducción portátil.
minus
  • Modo online que necesita pulirse más.
  • La campaña World of Light es demasiado extensa y monótona.
  • Se extraña la presencia de modalidades como Target Blast o Home run Contest.
Veredicto
9.0
10
Conclusión

Reseña | Super Smash Bros. Ultimate

Pese a la existencia de fallas en algunos aspectos, no es descabellado considerar a Super Smash Bros. Ultimate como la entrega más destacada de la franquicia. Sus claras mejoras a nivel gameplay y en su presentación resultan dignas de aplaudir y lo convierten en un título que conserva la esencia de la serie y ofrece toda su diversión característica, pero al mismo tiempo imprime frescura. Sin duda, un must have para quienes posean un Nintendo Switch.

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